Sé que a inicios de año todo mundo se hace promesas que nunca cumplen o propósitos curiosos como dejar de odiar lo que siempre has odiado.

Por eso mejor adopté la idea de hacer propósitos por día o incluso si no tengo metas, pues no hacer nada. Mejor ver la vida como pasa...en tus propias narices.

Pero bueno, con un trabajo que dura 12 horas diarias y que hago un total de tres horas para llegar al trabajo y dos para regresar a mi casa, lo que suman 18 horas, y las restantes cinco sólo las utilizo para dormir, pues como que no da tiempo de ver la vida tan relajada.

Aunque les juro que un año y medio no hice más que meterme a Internet, ver televisión por satélite, y buscar aventuras con quien fuera, y me gasté todo el dinero de una liquidación que me dieron.

Me di mi año sabático sin proponérmelo, porque me despidieron y donde buscaba trabajo pedía mi sueldo anterior, algo que nadie estaba dispuesto a hacer. Ya después me metí a dar clases por casi tres años, hasta que regresé a los medios de comunicación (acuérdense que soy periodista).

Pero luego dan ganas de vivir como ese año y medio, sin tantas presiones, pero el dinero siempre hace falta, si descansas mucho no hay dinero, si trabajas mucho no hay tiempo libre.

Pero bueno, en este domingo 7 de enero le recomiendo que no se preocupen tanto por lo que pasa, vivan lo que esten disfrutando o vivan con lo que sufran.

SALUD.