Otra vez un auto, mientras mi alma producía un aguacero interminable que no podía detener, perdiendo mi seguridad que tanto me cuesta construir, derrumbándome casi de rodillas, recibiendo sus abrazos y sus besos sin poderle ya responder igual.
"Necesito tiempo", "estoy confundida", "no sé", etc, etc. Frases que parecen agujas entrando en tu cerebro, mientras no sabes si contenerte, explotar o salir corriendo para dejar de escucharlas.
Te vas triste nuevamente, cansado, exhausto, tomando el Metro, volviéndote anónimo, mientras tratas de endulzar y refrescar tu espíritu con una Coca-Cola, después de que fue arrastrado y aplastado sin misericordia.
Es cuando te cuestionas los logros profesionales, los "triunfos" cuando metías 105 mil personas a ese sitio de espectáculos en un sólo día.
Pero esto recuerda otra noche, otro auto, que era un taxi, y me decían nuevamente: "se terminó", "ya no puede ser". Ella y yo llorábamos, hubiéramos desbordado un río. Ahí sentía que me partían en dos, en tres, o en cuatro.
Era más joven, mis emociones más arrebatadas, ella era el centro de mi vida, y aunque después regresamos ya no fue igual, porque el amor se convirtió en una lujuria interminable que siempre pedía más y más, que no se llenaba con nada. Al final nos separamos pero tan cansados de nosotros mismos, tan hartos de nuestros egoísmo, que somos sólo la sombra de esos jóvenes que se veían con emoción a las afueras del periódico Reforma.
O cómo olvidar cuando esa niña de exquisito cuerpo me canceló una cita más, no aguanté y terminé destruyendo el teléfono, y reprochándole su frialdad de años, su ceguera al no ver que todo lo había preparado para ella, para que fuera la mujer más dichosa. Sin embargo, todo fue un sueño que se volvió una pesadilla.
Y ahora esto. No sé si regrese, no sé si resuelva su confusión, no sé si no la vuelva a ver jamás, pero estoy seguro que su espíritu cambiará, ya no será la misma, y de mi depende que me atreva a conocer a esta nueva mujer o de plano me dé la vuelta, y siga buscando esa aguja en un pajar.
Otra vez a mí, y la pregunta de siempre es ¿por qué?
Espero encontrar la respuesta.

hola! qué tal? espero que muy bien :) navegando por ahí me encontré con tu blog por casualidad. Te quería recomendar una página que encontré y que la verdad me pareció muy buena. Es una página que la configurás tu mismo, podés cambiarle el fondo de pantalla, agregarle contenido y pestañas. Te registrás gratis y personalizás la página a tu gusto, dejándola como más te guste.
ojalá te sea útil como a mi,
saludos y que tengas una buena semana
:)
Te dejo el link: http://www.sitioinicial.com/